Pareciera que quizá no volvería a verte jamás. Parecería que estas de vuelta.
La vida se va entre tus manos y las mías, lenta silenciosamente, susurrante y apaciguada, Pareciera que el silencio aguarda.
Mi vida, es la tuya, tú inmortalidad queda en mi corazón que guarda de ti las palabras y cariños que me ofreciste, soy de muchos tú prueba existente y en mis recuerdos siempre habrá una hoja en blanco para escribir tanto sobre ti. Abuelo querido.
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